March 2nd, 2009

Gizmo

El aeródromo de campaña de Navía, en la Revista Casamata, de ARAMA



Hemos conocido a través de un comentario en esta entrada la sociedad ARAMA. Todos sabemos que se tiende a destruir, pasar por el soplete y derruir todo resto de la Guerra Civil. ARAMA intenta conservar este patrimonio en Asturias "La Asociación para la Recuperación de la Arquitectura Militar Asturiana es una entidad no lucrativa fundada en abril de 2006 por un  grupo de personas comprometidas con la preservación del patrimonio material relacionado con el desarrollo de la Guerra Civil Española en Asturias, especialmente en lo que se refiere a los restos de arquitectura militar de la época"

Han editado el primer número de CASAMATA, su anuario, en formato digital y con interesantes textos y fotografías. Me ha llamado la atención la fotografía aérea de un aeródromo de dos pistas cruzadas, y su situación actual, casi desaparecido. Es el aeródromo de Navia, podéis encontrar su historia a partir de la página 45. En la segunda foto, en pequeño, podéis ver lo que queda de él...

Si alguno de los lectores es de ARAMA que nos deje en los comentarios un poco más sobre ellos.

Arama nos ha dicho...
Hola. Gracias por dedicar una entrada a la revista y al artículo sobre el aeródromo, también conocido como campo de aviación de Jarrio, la localidad donde se ubica. De él apenas quedan vestigios pues en los terrenos se edificó hace unos años un hostipal. Todavía quedan algunos tramos de pista, que muy pronto desaparecerá también pues se está urbanizando el entorno. Nuestra asociación se dedica a estudiar y preservar el patrimonio histórico de la guerra civil relacionado con Asturias. Principalmente obras de fortificación levantadas por los dos bandos pero también edificaciones de otro tipo, como el caso que nos ocupa. En Asturias quedan restos de tres campos de Aviación, éste, del bando nacional y dos del gubernamental, uno en Carreño y el otro en Llanes. Para conocer mejor nuestra entidad os recomendamos echar un vista a la revista, que además de papel se publica íntegra en Internet y/o visitar nuestra web: www.arama.org.es

JPuente

Fotografía aérea

En relación a la entrada sobre Fotografías estereoscópicas, de Gizmo...

En el proceso de elaboración de las fotografías aéreas estereoscópicas el avión carga con una cámara vertical de la que se conoce su distancia focal, lo que nos sirve para determinar la escala "aproximada" de las fotografías. Según la escala a las que queramos las fotos el avión volará a una determinada altura, que estará influida por los movimientos del avión en el vuelo. En general las pasadas son en sentido este-oeste y al revés, y se realizan a primera hora de la mañana o última de la tarde, cuando hay mñas sombras. Los fotogramas se superponen más un 50% los unos con los otros, con tres consecutivos se forma el "par estereoscópico" donde el central se ve entero en relieve.
Vision estereoscopica en Lo Marraco
Par estereoscópico, Lo Marraco


Las fotografías aéreas del territorio con estereoscopía se iniciaron durante la Primera Guerra Mundial. En España hubo intentos durante la época de entreguerras (creo recordar un vuelo de 1923 por la Sierra de Madrid). El primer vuelo general de toda España es el llamado "vuelo americano", que lo hizo la USAF entre 1956 y 57 a una escala de 1:33.000. Se han seguido realizando vuelos a muy diversas escalas; el general cada 10 años más o menos, de hecho es uno de los mejores instrumentos para observar la evolución del territorio. También se usan para elaborar los mapas topográficos mediante instrumentos especiales.

Para ver este tipo de fotos no se utilizan las gafas sino un instrumento llamado estereoscopo. Está formado por cuatro espejos que y envían la imagen de cada fotografías al ojo correspondiente; el cerebro hace el resto.



Hawat

El proyecto Excelsior: Saltando en paracaidas a 31 kilómetros.

El nombre de Joseph Kittinger no es demasiado conocido en la historia de la exploración de la atmósfera y del espacio. Sin embargo, este capitán de la Fuerza Aérea norteamericana puso su vida en juego allá por finales de los años cincuenta para hacer lo que no había hecho nadie antes: saltar en paracaídas desde un globo a más de 30 kilómetros de altura.




Kittinger con el traje de salto y el paracaidas  junto a la góndola del Excelsior III.
La nota bajo la entrada dice "Éste es el escalón más alto del mundo":
a día de hoy aún lo sigue siendo.

El objetivo del proyecto Excelsior, como así se llamaba el programa de saltos que dirigía Kittinger, estaba destinado a investigar la posbilidad de saltar en paracaídas desde grandes alturas y sobrevivir . Los aviones de la época estaban alcanzando velocidades y alturas récord y se intentaba averiguar si los pilotos podrían eyectarse en condiciones extremas. Las primeras pruebas, realizadas con maniquíes (la operación High Dive) habían mostrado que los cuerpos tendían a rotar sobre sí mismos hasta velocidades que alcanzaban las 200 revoluciones por minuto, lo que podía resultar fatal.

Así, se diseñó un nuevo modelo de paracaídas que incorporaba un pequeño paracaídas estabilizador extra que evitaba el giro del piloto. El sistema de salto completo incluía medidores de altitud que permitían desplegar los paracaídas en el momento adecuado del descenso. Además, se iban a alcanzar cotas con una atmósfera muy tenue y con temperaturas muy bajas, y la góndola que iba a transportar a Kittinger era abierta, por lo que se tuvo que crear un traje especial presurizado y aislante que evitara la congelación del propio Kittinger y de los paracaídas. Este traje fue un burdo precursor de lo que serían los auténticos trajes espaciales.


Kittinger saltando a 30 kilómetros; la capa de nubes queda unos 20 kilómetros más abajo.
La caja naranja que lleva debajo y
sobre la que ha pasado sentado todo el ascenso alberga parte de la instrumetación

Kittinger realizó tres saltos. Durante el primero de ellos, que tuvo lugar desde unos 23 kilómetros de altura en noviembre de 1959 , el paracaidas estabilizador se desplegó demasado pronto y los cables estrangularon a Kittinger a la vez que le hacían girar a unas 120 revoluciones por minuto. Kittinger perdió la consciencia, pero la apertura automática del paracaidas principal le salvó la vida. Esta experiencia casi fatal no impidío que Kittinger intentara otro salto en dicimbre dle mismo año desde la misma altura, esta vez con completo éxito.

El tercer y último salto se realizó en agosto de 1960. Durante el ascenso, el sellado del guante derecho del traje falló, lo que provocó a Kittinger un fuerte dolor en la mano que terminó por dejársela inútil. Con todo, Kittinger decidio no informar del fallo y continuar con la misión. El ascenso duró una hora y rompió el récord de altitud vigente llegando hasta los 31 kilómetros de altura. El salto de Kittinger desde esa cota es el más alto ralizado hasta la fecha, y durante él el por aquel entonces capitán experimentó velocidadas de casi 1.000 km/h y temperaturas de 70 grados bajo cero, y demostró que era posible sobrevivir a un salto desde esa altitud.




La góndola del Excelsior III se guarda actualmente
en el museo de la Fuerza Aéres estadounidense

Kittinger, un oficial altamente condecorado, recibió por sus altos las hojas de roble para su Cruz de Vuelo Distingido y el trofeo Harmon de manos del presidente Eisenhower, y se retiró con el rango de coronel en 1978

Como postre, las imágenes originales del salto, que son espectaculares. Aunque no tengo muy claro que la música de The Who le pegue mucho... de todas formas, hay más versiones del video por YouTube. Entre ellas, el vídeo musical original de "Dayvan Cowboy" de Boards of Canada.